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  • martes, 21 de noviembre de 2017.

El niño milagroso de Tlaxcala

Una devoción que cobró vida en 1914
Por: Katia Perdigón Castañeda

En plena revolución surgió un culto popular fuertemente arraigado entre los fieles católicos tlaxcaltecas y de otros territorios.

 

En el centro de Tlaxcala, cerca de la Plaza de la Constitución, entrando por la avenida Lardizábal, entre el Palacio de Gobierno y la plazuela de San José, se encuentra la parroquia de San José, cuya construcción se inició a principios del siglo XVI y culminó en el XVIII. Su fachada exhibe un estilo conocido como palafoxiano; considerada un bello ejemplo del barroco tlaxcalteca, sobresale en su zona central la imagen de San José, además de que su torre está decorada con motivos neoclásicos. Tras el acceso principal, en el extremo derecho del recinto, se ubica una capilla que está dedicada a la imagen del Niño Milagroso de Tlaxcala, según lo expresa un aviso enmarcado al extremo izquierdo de la entrada, en un papel amarillento con fotografías en blanco y negro de principios del siglo XX, el cual declara:

En esta capilla se venera la Sagrada imagen original del Niño Dios, cuyos admirables prodigios se realizaron en la casa del señor Licenciado Rafael Anzúres [sic] de esta ciudad, primero, y después en esta Parroquia, desde el sábado 14 de febrero al 1° de marzo de 1914, ante el entonces cura de la misma, señor Doctor Jacinto Espinosa Morón (actual y muy venerable Canónigo de la santa Basílica y Catedral de Puebla) y miles de fieles de esta entidad y de otras de la República.

Por devoción perenne a Jesucristo en su advocación del Niño Dios Milagroso de Tlaxcala, hoy miles de católicos cuentan los beneficios materiales y espirituales, que han recibido del espíritu Divino del Gran Rabí de Galilea.

Galantería de devotos poblanos y tlaxcaltecas, residentes en la Angelópolis.

 

Tlaxcala 14 de febrero de 1939.

Esta escultura es visitada diariamente por feligreses, ya sean oriundos de Tlaxcala o de otros lugares de la República mexicana y del extranjero.

 

Esta publicación es un fragmento del artículo “El niño milagroso de Tlaxcala” de Katia Perdigón Castañeda y se publicó íntegramente en la edición de Relatos e Historias en México, núm. 67.